Crisis monetarias y equilibrio interno y externo: políticas fiscales, tipo de cambio y supervisión financiera

Crisis monetarias

Para los países en desarrollo la adopción de estos criterios está siendo progresiva. Entre las más significativas destacan:

  • Elevar los requerimientos de capital para crear nuevas entidades financieras;
  • Establecer ratios prudentes de capital tomando como referencia mínima las pautas de Basilea;
  • Limitar los préstamos a entidades vinculadas;
  • Reforzar y hacer más independiente la supervisión;
  • Establecer mecanismos de rotación de los auditores;
  • Mejorar los mecanismos de protección de los pequeños depositantes;
  • Mejorar las normas contables;
  • Hacer más ágiles y efectivos los mecanismos legales de quiebra y suspensión de pagos;
  • Tratar de evitar las elusiones vía operaciones offshore.

Equilibrio interno y externo

La función II refleja cómo debe cambiar el gasto nacional a medida que lo hace E para mantener el pleno empleo. A la derecha de II, con gasto nacional más alto de lo necesario, los factores productivos están sobreempleados. Mientras que a la izquierda, el gasto nacional es demasiado bajo y existe desempleo.

El mantenimiento del equilibrio externo

El equilibrio externo requiere que el gobierno gestione el gasto nacional y el tipo de cambio de forma que se cumpla la ecuación:

CC(EP*/P, A) = X

Esta función muestra el gasto adicional necesario para mantener el superávit de la cuenta corriente al nivel prefijado (X), mientras la moneda se devalúa. La cuenta corriente tiene un superávit respecto de su nivel objetivo prefijado (X), por encima de XX y, análogamente, por debajo de XX, la cuenta corriente experimenta un déficit comparado con su nivel objetivo prefijado.

Las políticas de variación y desviación del gasto

La figura anterior se divide en cuatro zonas por la intersección de las funciones II y XX, denominadas las cuatro zonas de malestar económico, mostrando cada una los efectos de diferentes políticas económicas. La economía puede llegar a la intersección de II y XX (punto 1), es decir, al equilibrio interno y externo utilizando conjuntamente las políticas de variación del gasto y del tipo de cambio.

Será necesario realizar ajustes del gasto nacional y del tipo de cambio para conseguir el equilibrio interno y externo cuando la economía no se encuentra en el punto 1. El cambio en la política fiscal que influye en el gasto para alcanzar el punto 1 se denomina política de variación del gasto. El ajuste del tipo de cambio que lo acompaña se denomina política de desviación del gasto.

Las variaciones del tipo de cambio no debían ser frecuentes como consecuencia de las reglas del Bretton Woods, quedando la política fiscal como único instrumento para alcanzar el equilibrio interno y externo. Sin embargo, como muestra la siguiente figura, un único instrumento es insuficiente para conseguir ambos objetivos.


Crisis monetarias

Para los países en desarrollo la adopción de estos criterios está siendo progresiva. Entre las más significativas destacan:

  • Elevar los requerimientos de capital para crear nuevas entidades financieras;
  • Establecer ratios prudentes de capital tomando como referencia mínima las pautas de Basilea;
  • Limitar los préstamos a entidades vinculadas;
  • Reforzar y hacer más independiente la supervisión;
  • Establecer mecanismos de rotación de los auditores;
  • Mejorar los mecanismos de protección de los pequeños depositantes;
  • Mejorar las normas contables;
  • Hacer más ágiles y efectivos los mecanismos legales de quiebra y suspensión de pagos;
  • Tratar de evitar las elusiones vía operaciones offshore.

Equilibrio interno y externo

La función II refleja cómo debe cambiar el gasto nacional a medida que lo hace E para mantener el pleno empleo. A la derecha de II, con gasto nacional más alto de lo necesario, los factores productivos están sobreempleados. Mientras que a la izquierda, el gasto nacional es demasiado bajo y existe desempleo.

El mantenimiento del equilibrio externo

El equilibrio externo requiere que el gobierno gestione el gasto nacional y el tipo de cambio de forma que se cumpla la ecuación:

CC(EP*/P, A) = X

Esta función muestra el gasto adicional necesario para mantener el superávit de la cuenta corriente al nivel prefijado (X), mientras la moneda se devalúa. La cuenta corriente tiene un superávit respecto de su nivel objetivo prefijado (X), por encima de XX y, análogamente, por debajo de XX, la cuenta corriente experimenta un déficit comparado con su nivel objetivo prefijado.

Las políticas de variación y desviación del gasto

La figura anterior se divide en cuatro zonas por la intersección de las funciones II y XX, denominadas las cuatro zonas de malestar económico, mostrando cada una los efectos de diferentes políticas económicas. La economía puede llegar a la intersección de II y XX (punto 1), es decir, al equilibrio interno y externo utilizando conjuntamente las políticas de variación del gasto y del tipo de cambio.

Será necesario realizar ajustes del gasto nacional y del tipo de cambio para conseguir el equilibrio interno y externo cuando la economía no se encuentra en el punto 1. El cambio en la política fiscal que influye en el gasto para alcanzar el punto 1 se denomina política de variación del gasto. El ajuste del tipo de cambio que lo acompaña se denomina política de desviación del gasto.

Las variaciones del tipo de cambio no debían ser frecuentes como consecuencia de las reglas del Bretton Woods, quedando la política fiscal como único instrumento para alcanzar el equilibrio interno y externo. Sin embargo, como muestra la siguiente figura, un único instrumento es insuficiente para conseguir ambos objetivos.

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