El Origen de la Gran Depresión y el Colapso de Wall Street
La Crisis de 1929 fue la más devastadora caída del mercado de valores en la historia de la Bolsa en Estados Unidos, tomando en cuenta el alcance global y la larga duración de sus secuelas, lo que dio lugar a la crisis también conocida como La Gran Depresión.
El 24 de octubre de 1929, se dio el llamado Crack de la bolsa de Wall Street en Nueva York. Una cantidad inmensa de títulos que se cotizaban en baja no encontraron compradores (aun cuando la banca interviene comprando títulos para reducir la baja, pero contrariamente la aumenta), lo que ocasiona la bancarrota de miles de inversores, quienes en su mayoría habían adquirido dichos títulos con créditos que ya no podían pagar. Todo esto desencadenó un pánico social provocando que se retirara el dinero de los bancos, a lo cual muchos de estos no fueron capaces de enfrentar dadas las grandes expansiones de créditos otorgados en los años predecesores, generando el quiebre de más de 600 bancos en los EE. UU.
La crisis para América Latina y Uruguay significó un gran impacto económico y social, ya que llevó a la disminución del volumen y los precios de las exportaciones, sumado a un decrecimiento en la producción y a una dificultad de vender materias primas al exterior. Entre los efectos más notables se encuentran:
- Baja del precio de la lana, cuero y carne en un 55%.
- Aumento en la tasa de desempleo.
- Inicio de una etapa marcada por conflictos sociales.
A su vez, hubo un crecimiento en la inflación y una devaluación de las monedas nacionales. Para contrarrestar la crisis, se pusieron en práctica medidas proteccionistas; se desatan las dictaduras en América Latina mirando como modelos al Nazismo y el Fascismo. Se controla el mercado de cambio y se administra la moneda. Se hizo necesario aumentar la acumulación de capital, ya que no se podía obtener de las exportaciones, y para eso se explotó aún más la fuerza de trabajo. El desempleo generó un sobrante de mano de obra y los salarios cayeron. Con respecto a los salarios, la medida que se tomó fue la sustitución del trabajo masculino por el de mujeres y niños, a los que se les pagaba menos para así poder seguir obteniendo las ganancias de sus capitales.
Repercusiones Financieras y el Quiebre del Sistema Bancario
La Crisis de 1929 fue la más devastadora caída del mercado de valores en la historia de la Bolsa en Estados Unidos, tomando en cuenta el alcance global y la larga duración de sus secuelas, y que dio lugar a la crisis también conocida como La Gran Depresión.
El 24 de octubre de 1929, se dio el llamado Crack de la bolsa de Wall Street en Nueva York. Una cantidad inmensa de títulos que se cotizaban en baja no encontraron compradores (aun cuando la banca interviene comprando títulos para reducir la baja, pero contrariamente la aumenta), lo que ocasiona la bancarrota de miles de inversores, quienes en su mayoría habían adquirido dichos títulos con créditos que ya no podían pagar. Todo esto desencadenó un pánico social provocando que se retirara el dinero de los bancos, a lo cual muchos de estos no fueron capaces de enfrentar dadas las grandes expansiones de créditos otorgados en los años predecesores, generando el quiebre de más de 600 bancos en los EE. UU.
La crisis para América Latina y Uruguay significó un gran impacto económico y social, ya que llevó a la disminución del volumen y los precios de las exportaciones, sumado a un decrecimiento en la producción y a una dificultad de vender materias primas al exterior (bajaron el precio de la lana, cuero y carne en un 55%); esto generó un aumento en la tasa de desempleo y el comienzo de una etapa marcada por conflictos sociales. A su vez, hubo un crecimiento en la inflación y una devaluación de las monedas nacionales. Para contrarrestar la crisis, se pusieron en práctica medidas proteccionistas; se desatan las dictaduras en América Latina mirando como modelos al Nazismo y el Fascismo. Se controla el mercado de cambio y se administra la moneda. Se hizo necesario aumentar la acumulación de capital, ya que no se podía obtener de las exportaciones, y para eso se explotó aún más la fuerza de trabajo. El desempleo generó un sobrante de mano de obra y los salarios cayeron. Con respecto a los salarios, la medida que se tomó fue la sustitución del trabajo masculino por el de mujeres y niños, a los que se les pagaba menos para así poder seguir obteniendo las ganancias de sus capitales.
Transformaciones Socioeconómicas y Modelos Políticos
La Crisis de 1929 fue la más devastadora caída del mercado de valores en la historia de la Bolsa en Estados Unidos, tomando en cuenta el alcance global y la larga duración de sus secuelas, y que dio lugar a la crisis también conocida como La Gran Depresión.
El 24 de octubre de 1929, se dio el llamado Crack de la bolsa de Wall Street en Nueva York. Una cantidad inmensa de títulos que se cotizaban en baja no encontraron compradores (aun cuando la banca interviene comprando títulos para reducir la baja, pero contrariamente la aumenta), lo que ocasiona la bancarrota de miles de inversores, quienes en su mayoría habían adquirido dichos títulos con créditos que ya no podían pagar. Todo esto desencadenó un pánico social provocando que se retirara el dinero de los bancos, a lo cual muchos de estos no fueron capaces de enfrentar dadas las grandes expansiones de créditos otorgados en los años predecesores, generando el quiebre de más de 600 bancos en los EE. UU.
La crisis para América Latina y Uruguay significó un gran impacto económico y social, ya que llevó a la disminución del volumen y los precios de las exportaciones, sumado a un decrecimiento en la producción y a una dificultad de vender materias primas al exterior (bajaron el precio de la lana, cuero y carne en un 55%); esto generó un aumento en la tasa de desempleo y el comienzo de una etapa marcada por conflictos sociales. A su vez, hubo un crecimiento en la inflación y una devaluación de las monedas nacionales. Para contrarrestar la crisis, se pusieron en práctica medidas proteccionistas; se desatan las dictaduras en América Latina mirando como modelos al Nazismo y el Fascismo. Se controla el mercado de cambio y se administra la moneda. Se hizo necesario aumentar la acumulación de capital, ya que no se podía obtener de las exportaciones, y para eso se explotó aún más la fuerza de trabajo. El desempleo generó un sobrante de mano de obra y los salarios cayeron. Con respecto a los salarios, la medida que se tomó fue la sustitución del trabajo masculino por el de mujeres y niños, a los que se les pagaba menos para así poder seguir obteniendo las ganancias de sus capitales.
