Conceptos Clave de la Política Macroeconómica
La política macroeconómica es el conjunto de medidas emprendidas por los gobiernos para influir en la economía de una sociedad.
- Inflación: Subida generalizada de los precios de todos los bienes y servicios de un país en un determinado tiempo.
- PGE (Presupuestos Generales del Estado): Instrumento utilizado por el gobierno formado por ingresos y gastos públicos.
- PIB (Producto Interior Bruto): Mide en términos monetarios el valor de todos los bienes y servicios finales producidos dentro de un país.
- PIB Nominal: Refleja las variaciones de los precios.
- PIB Real: Toma como dato la producción del año base para evitar el efecto de la inflación.
- Renta per cápita: Parte de la renta nacional que corresponde a cada habitante.
- Coeficiente de Gini: Indicador para medir el bienestar y la desigualdad de la sociedad.
- IDH (Índice de Desarrollo Humano): Se obtiene del PIB per cápita, la esperanza de vida y el nivel educativo.
- PIB por habitante: Equivale a la renta per cápita, pero referida al PIB nacional.
Objetivos de la Macroeconomía
El primer objetivo de la macroeconomía es estabilizar la actividad económica, amortiguando así los efectos del ciclo económico en el que nos encontremos, como tendremos oportunidad de aclarar en la siguiente unidad.
Objetivos a corto plazo de la política económica
- Pleno empleo: El desempleo es un problema grave que afecta al desarrollo profesional y personal de las personas.
- Estabilidad de precios: Mediante el control de la inflación, se pretende mantener el poder adquisitivo de los agentes económicos. A través de las mediciones del IPC (Índice de Precios al Consumo), se busca hacer frente a la inflación (subida generalizada de precios de bienes y servicios) y a la deflación (bajada generalizada de los precios de bienes y servicios) de un país. La inflación provoca la disminución del poder adquisitivo ya que, con una misma cantidad de dinero, pueden comprarse menos bienes y servicios.
- Competitividad del sector exterior: Se enfoca en cómo mejorar la balanza de pagos. Todos los países intentan competir a la hora de vender sus productos al resto del mundo.
- Estabilidad en las cuentas públicas: Se refiere al control de las cuentas públicas, ya que las administraciones públicas reflejan sus gastos e ingresos mediante sus presupuestos. A nivel estatal, el instrumento que se utiliza es el PGE (Presupuestos Generales del Estado).
El Producto Interior Bruto (PIB)
Este indicador solo permite conocer la producción y, por tanto, el crecimiento económico de un país, pero no necesariamente el bienestar de sus habitantes. El Producto Interior Bruto (PIB) mide en términos monetarios el valor de todos los bienes y servicios finales producidos dentro de un país, tanto por factores de producción nacionales como extranjeros, en un determinado periodo de tiempo, que suele ser un trimestre o un año.
Cálculo del PIB desde la perspectiva del gasto
El cálculo del PIB se hace a través del gasto de bienes y servicios finales producidos por el mercado interior; es decir, mediante una sumatoria de todos los gastos relacionados con la producción de bienes y servicios. Se trata de calcular el valor a precio de mercado (pm) de las compras de bienes y servicios realizadas por los agentes económicos (familias, empresas o sector público) dentro de un país y en un periodo de tiempo determinado.
Las cuatro partidas de gasto que se tienen en cuenta son:
- C: Consumo de las familias.
- I: Inversión de las empresas.
- G: Gasto público.
- X – M: Exportaciones netas (diferencia entre las exportaciones, X, y las importaciones, M).
Como dato aclaratorio, podemos establecer la diferencia entre calcular el valor de la producción a coste de los factores (lo que ha costado fabricar lo producido) o a precios de mercado.
Cálculo del PIB desde la perspectiva de la producción
En este caso, el PIB se calcula de dos formas:
- Suma del valor de la producción de bienes y servicios finales que producen las empresas en un periodo de tiempo determinado, normalmente una unidad de tiempo. Debemos destacar que, entre los bienes y servicios finales, se incluyen asimismo las existencias; es decir, aquellos productos elaborados en ese periodo de tiempo por las empresas y que se encuentran almacenados a espera de ser vendidos. Evidentemente, también lo conforman aquellos productos (alimentos, electrodomésticos, vehículos, etc.) y servicios (educación, servicios jurídicos, asesorías contables, etc.) producidos por las empresas en ese mismo periodo de tiempo.
- Sumatoria de todos los valores añadidos de cada proceso productivo de una economía. El valor añadido se calcula a partir de la materia prima a la cual se le añaden proporciones de factor trabajo y bienes de capital en cada proceso productivo, incrementando su valor y creando de esta forma bienes intermedios o finales. Este valor añadido se obtiene de la diferencia entre el valor de la venta de cada bien o servicio y el valor de la compra de materias primas u otros bienes adquiridos en su producción para cada proceso productivo.
Limitaciones de las macromagnitudes como indicadores del bienestar
Deficiencias del PIB como indicador del bienestar
El Producto Interior Bruto suele usarse como una medida del bienestar material de una sociedad. Incluso desde el punto de vista político, los crecimientos en el PIB son estimados como cifras positivas para los ciudadanos, especialmente para países que parten con rentas bajas. Sin embargo, la realidad dista de esa percepción debido a las limitaciones de medición del PIB, que no recoge los siguientes aspectos:
- Las actividades sin contraprestación económica: Debido a su naturaleza, las actividades que no pasan por el mercado no se ven reflejadas en el PIB. Algunas de estas actividades pueden originarse por motivos personales (tareas del hogar), filantrópicos (trabajos en ONG) o por la economía colaborativa (servicios basados en el trueque).
- El autoconsumo: Entendido este como aquellos bienes producidos y consumidos por las propias familias.
- La economía sumergida: Labores desarrolladas fuera del control de las administraciones públicas. Durante 2017, este tipo de economía restó a España un 23% de la recaudación impositiva, lo que viene a ser un 6% del PIB.
- Los servicios: Resulta difícil distinguir y valorar una variación del precio por estacionalidad o por inflación, por lo que se presta a la subjetividad.
