Otras formas de financiación
Además del capital social y las ampliaciones de capital, las empresas disponen de otras vías para obtener recursos financieros:
- Beneficios no repartidos. Los beneficios que la empresa genera pueden repartirse entre los socios o reservarse dentro de la empresa como fondos propios.
- Subvenciones. Ayudas económicas que ofrece la Administración u organismos públicos. Suelen ser a fondo perdido: no tienen que devolverse.
- Concursos para emprendedores. Convocatorias de premios organizadas por organismos públicos o privados con la intención de impulsar el emprendimiento.
- Reducir costes. Acciones internas para disminuir gastos y mejorar la eficiencia.
- Generar ingresos antes de las ventas. Las empresas que fabrican bajo demanda ahorran costes de almacenamiento y los riesgos asociados a mercancía no vendida o deteriorada. MTO (Make to Order o fabricación bajo pedido) y JIT (Just in Time o justo a tiempo) son dos estrategias fundamentales en la gestión de producción y la cadena de suministro.
Financiación a largo plazo
Los préstamos y créditos son las principales fuentes de financiación a largo plazo. Pueden provenir de familiares y amigos, aunque lo más habitual es solicitarlos a una entidad bancaria. No obstante, Internet ha permitido otras formas alternativas de conseguir dinero prestado.
Préstamo. Es una cantidad de dinero que una persona o entidad (el prestamista) entrega a otra a cambio de que se le devuelva en un plazo determinado junto con unos intereses. La amortización se realiza en cuotas periódicas (por ejemplo, mensuales) a lo largo del plazo convenido.
Crédito. Es una cantidad de dinero que una entidad pone a disposición de un cliente, que hará uso de ella cuando lo necesite. Los intereses solo se pagan por el dinero utilizado y por el tiempo que se disponga de él. Por eso, los intereses suelen ser más altos que los de un préstamo y, además, puede cobrarse una comisión sobre el saldo no dispuesto.
Alquiler (financiación por uso)
Otra forma de financiarse a largo plazo consiste en alquilar los bienes o equipos necesarios en lugar de adquirirlos. Es una fórmula útil cuando la empresa carece de recursos para comprar los bienes que necesita; también puede elegirse si la empresa prefiere invertir sus excedentes en productos financieros con mayor rentabilidad. Se utiliza para vehículos, inmuebles, ordenadores, maquinaria, aparatología, etc. Existen dos opciones principales:
Leasing
Leasing. Alquiler con opción a compra por el valor residual del bien. Además, permite deducciones fiscales. El valor residual es la diferencia entre el precio del bien y lo que el usuario ha abonado durante el leasing, sin tener en cuenta los intereses y gastos del contrato.
Renting
Renting. Alquiler que incluye los gastos de mantenimiento. Se utiliza en vehículos, ordenadores, etc. Al finalizar el contrato se puede optar por sustituir los equipos o renovar el contrato de los bienes utilizados.
Coste de los recursos ajenos
Al utilizar recursos ajenos, debemos valorar su coste financiero. Esta consideración es fundamental para seleccionar las fuentes de financiación más económicas y para decidir qué inversiones realizar y cuáles descartar o posponer. Si no se evalúa correctamente, se comprometen los márgenes de beneficio de la empresa.
El coste financiero se refiere al precio a pagar por la disponibilidad y el uso del capital ajeno: intereses, comisiones, gastos, seguros, etc.
Interés. Es la cantidad que se paga por disponer de un capital ajeno. Por ejemplo, el interés que se abona al banco por un préstamo dependerá del tipo de interés del mercado y de las garantías aportadas. El tipo de interés suele tomarse de referencia del euríbor. Las garantías más habituales son un aval o una hipoteca; en este último caso, el inmueble adquirido sirve como garantía para la devolución del préstamo hipotecario.
Comisión bancaria. Es una cantidad que puede cobrar la entidad financiera por las gestiones que realiza (abrir una cuenta, realizar una transacción, sacar dinero de un cajero, contratar una hipoteca, etc.). Estas comisiones son fijadas por cada entidad. La banca online suele eliminar varias de las comisiones tradicionales.
Financiación a corto plazo
La financiación a corto plazo se utiliza cuando la empresa necesita liquidez inmediata para hacer frente a pagos diarios, como proveedores, nóminas o gastos corrientes. Además de préstamos y créditos bancarios tradicionales, existen otras fuentes que permiten cubrir desfases temporales de tesorería. Todas estas opciones tienen un coste (intereses o comisiones), por lo que la empresa debe analizar cuál le resulta más rentable.
Descubierto en cuenta corriente. También conocido como números rojos. Consiste en gastar más dinero del que se tiene disponible en la cuenta bancaria. El banco adelanta el importe necesario, pero aplica intereses que suelen ser elevados.
Aplazamiento en el pago a proveedores (crédito comercial). Consiste en retrasar el pago de las compras durante un plazo determinado (por ejemplo, 30 o 90 días). Esto permite a la empresa vender los productos antes de pagarlos, mejorando su liquidez y haciendo más rentable el ciclo de explotación.
Descuento por pronto pago. Práctica mediante la cual el proveedor ofrece una reducción en el precio si el cliente paga al contado o antes del plazo acordado. Aunque supone pagar antes, puede ser beneficioso por el ahorro que implica el descuento.
Confirming. Servicio bancario por el cual el banco garantiza el pago a los proveedores en nombre de la empresa. De esta manera, aunque la empresa tenga problemas temporales de liquidez, sus proveedores tienen asegurado el cobro.
Descuento comercial (descuento de efectos). Consiste en que el banco adelanta a la empresa el importe de las facturas o efectos pendientes de cobro, descontando una comisión. Sin embargo, si el cliente no paga, el riesgo lo asume la empresa.
Factoring. Servicio similar al descuento comercial, pero realizado por una empresa especializada. Esta adelanta el importe de las facturas y, en algunos casos (factoring sin recurso), asume el riesgo de impago. También existe el factoring internacional, que facilita el cobro de facturas en operaciones con clientes extranjeros.
En conclusión, la financiación a corto plazo permite a las empresas mantener su actividad cuando existen desfases entre cobros y pagos, pero conlleva un coste que debe evaluarse cuidadosamente.
Modalidades de préstamos
Los préstamos y créditos constituyen una de las principales fuentes de financiación externa para las empresas.
Aportaciones de familiares y amigos. Suelen permitir conseguir capital de forma rápida y con condiciones más flexibles que las ofrecidas por los bancos. No obstante, las cantidades suelen ser limitadas y pueden generar presión personal o conflictos si surgen problemas en la devolución.
Préstamos bancarios. Son habituales cuando la empresa necesita financiación importante, aunque las empresas de nueva creación pueden tener dificultades para acceder a ellos si no disponen de ingresos estables o garantías suficientes. En estos casos, los intereses pueden ser elevados y el banco puede exigir avales. Para facilitar el acceso al crédito existen las sociedades de garantía recíproca, que actúan como avalistas.
Entidades financieras públicas. Ofrecen apoyo a las pymes mediante préstamos destinados a inversiones productivas. En España, una de estas entidades es el Instituto de Crédito Oficial (ICO), y a nivel europeo el Banco Europeo de Inversiones (BEI). Suelen ofrecer condiciones favorables para fomentar la actividad empresarial.
Entidades financieras no bancarias. Grandes cadenas comerciales u otras empresas que ofrecen financiación propia a sus clientes. Sus tipos de interés suelen ser superiores a los bancarios, pero suelen ser menos estrictas en los requisitos y permiten adaptar las condiciones.
Con el desarrollo de Internet han surgido nuevas formas de financiación, como el crowdlending o préstamos entre particulares (P2P). A través de plataformas digitales, los inversores prestan dinero directamente a empresas a cambio de un tipo de interés. Este sistema puede funcionar como una subasta: la empresa acepta las mejores condiciones ofrecidas.
Empréstitos o títulos de deuda privada. La empresa divide el préstamo en pequeñas partes para que puedan participar varios inversores. Cada parte se materializa en un título de deuda (bono, obligación o pagaré) según el plazo de devolución. Estos títulos pueden comprarse y venderse en el mercado.
Tipos de viabilidad de la empresa
Estudiar la viabilidad consiste en evaluar si una idea de negocio puede llevarse a cabo con éxito desde distintos puntos de vista. Antes de poner en marcha una empresa o realizar una inversión, es fundamental analizar varios tipos de viabilidad para reducir riesgos y tomar decisiones fundamentadas.
Viabilidad económica
Evalúa si la inversión generará rentabilidad. Se utilizan indicadores como el VAN (Valor Actual Neto) y la TIR (Tasa Interna de Retorno). El VAN calcula el valor actual de los flujos de caja futuros descontando una tasa; si el resultado es positivo, la inversión es rentable. La TIR indica la rentabilidad del proyecto expresada como tipo de interés; se compara con una tasa mínima o coste de oportunidad para decidir si llevar a cabo la inversión.
Viabilidad financiera
Analiza si la empresa dispone de recursos económicos suficientes para desarrollar el proyecto o si puede obtenerlos. A diferencia de la viabilidad económica, aquí se valora la disponibilidad de financiación (fondos propios o ajenos) más que la rentabilidad teórica.
Viabilidad comercial
Estudia si existe un mercado potencial para el producto o servicio y cuál es la mejor forma de lanzarlo. Está relacionada con el plan de marketing y con herramientas como el DAFO, ya que permite determinar la demanda, la competencia y la estrategia de comercialización.
Viabilidad legal o jurídica
Comprueba que la actividad cumple la normativa vigente en el territorio donde se desarrollará: licencias, normativa laboral, fiscal y de prevención de riesgos laborales. Es especialmente importante en procesos de internacionalización, ya que cada país tiene su propia regulación.
Viabilidad medioambiental
Analiza el impacto de la actividad sobre el entorno natural y humano. Evalúa emisiones, gestión de residuos, contaminación o consumo de recursos. Una empresa viable medioambientalmente minimiza el daño al entorno y puede promover prácticas sostenibles como la reutilización y el reciclaje.
Viabilidad técnica
Estudia si la empresa dispone de los recursos materiales y tecnológicos necesarios para que el proyecto funcione correctamente. Se analizan factores como la maquinaria, la tecnología empleada, la seguridad, la durabilidad y el consumo energético.
Punto muerto o umbral de rentabilidad
El punto muerto o umbral de rentabilidad es el nivel mínimo de ventas que una empresa debe alcanzar para cubrir todos sus costes, tanto fijos como variables. En ese punto los ingresos totales son iguales a los costes totales, por lo que el beneficio es cero. A partir de esa cantidad vendida la empresa empieza a obtener beneficios; por debajo, incurre en pérdidas.
Se parte de la relación básica del beneficio:
Beneficio = Ingresos totales − Costes totales
Los ingresos totales se obtienen multiplicando el precio de venta unitario (p) por el número de unidades vendidas (Q):
IT = p · Q
Los costes totales están formados por la suma de los costes fijos (CF) y los costes variables, que dependen del volumen de producción. Los costes variables se expresan como coste variable unitario (CVu) multiplicado por la cantidad:
CT = CF + CVu · Q
Igualando ingresos y costes:
pQ = CF + CVuQ
Despejando Q se obtiene la fórmula del umbral de rentabilidad:
Q* = CF / (p − CVu)
Esta expresión indica el número de unidades que la empresa debe vender para no tener pérdidas ni ganancias. El término (p − CVu) se denomina margen de contribución unitario, pues representa lo que cada unidad vendida aporta para cubrir los costes fijos.
Gráficamente, el punto muerto es la intersección entre la recta de ingresos totales y la recta de costes totales. A la izquierda del punto hay pérdidas; a la derecha, beneficios. Si el punto muerto es demasiado alto, la empresa puede intentar reducirlo disminuyendo costes fijos, reduciendo costes variables o aumentando el precio de venta, siempre que el mercado lo permita.
Obligaciones fiscales: los impuestos
Según la forma jurídica, la empresa paga el Impuesto de Sociedades o el IRPF. El Impuesto de Sociedades grava los beneficios de las sociedades con un tipo general del 25% (en algunos casos, 15%). En cambio, los empresarios individuales tributan por el IRPF, que es progresivo: el porcentaje aumenta según los ingresos. Además, cuando un autónomo factura a una empresa debe aplicar una retención del 15% en concepto de IRPF. Los tipos pueden variar según la situación económica y las decisiones del Gobierno.
Otro impuesto esencial es el IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido), un impuesto indirecto que recae sobre el consumidor final. La empresa actúa como intermediaria: cobra el IVA a sus clientes, descuenta el que ha pagado a sus proveedores y liquida la diferencia trimestralmente a Hacienda. El tipo general es del 21%, aunque existen tipos reducidos del 10% y superreducidos del 4%; algunas actividades están exentas.
Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE). Grava el ejercicio de actividades empresariales, profesionales o artísticas. Solo lo pagan las empresas con una cifra de negocios superior a 1.000.000 €; aun así, todas deben darse de alta.
Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (ITP y AJD). Se aplica a compraventas, operaciones societarias (ampliaciones de capital, fusiones) y documentos notariales.
Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI). Lo pagan los propietarios de inmuebles y se calcula en función del valor catastral y del tipo fijado por cada ayuntamiento. El valor catastral no puede superar el 50% del valor de mercado y se actualiza periódicamente.
Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (plusvalía municipal). Grava el aumento de valor de los terrenos urbanos cuando se transmiten; su tipo lo fija cada ayuntamiento.
Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM). Impuesto municipal que pagan los propietarios de vehículos aptos para circular.
Otros impuestos y obligaciones: declaración anual de operaciones con terceros, retenciones a terceros, Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) gestionado por los ayuntamientos, y la Tasa de Recogida de Residuos Sólidos Urbanos (TRSU).
Cuestionario (respuestas)
- El capital semilla es el dinero que aportan: c) Inversores privados a empresas nuevas que aún no generan beneficios.
- El dinero que aportan inversores particulares al capital social de la empresa se puede denominar: c) Business angel.
- Las ampliaciones de capital son aportaciones de dinero realizadas a la empresa por parte de: d) Todas las respuestas son correctas.
- Las sociedades de capital riesgo son (elige la respuesta incorrecta): c) Fondos de inversión gestionados por especialistas.
- Un business angel es un empresario: d) Todas las respuestas son correctas.
- Las reservas son aquella parte de los beneficios empresariales que no se reparten, sino que permanecen en la empresa. Por el contrario, la parte de beneficios que se reparte entre los socios se denomina: a) Dividendos.
- En un descuento de efectos (elige la respuesta incorrecta): a) El banco asume el riesgo de impago.
- El leasing se diferencia del renting en: d) Todas las respuestas son correctas.
- El dinero que cobra un banco por las gestiones que realiza se denomina: b) Comisión.
- Un empréstito es: b) Un préstamo a una empresa, otorgado por inversores que aportan pequeñas cantidades.
- El servicio que se contrata con una entidad financiera para asegurarse del pago a proveedores se llama: c) Confirming.
- El factoring guarda mucha similitud con otro producto financiero: c) Confirming.
- La posibilidad de que el banco adelante el importe de las deudas pendientes de cobro se denomina: a) Descuento de efectos.
- La diferencia entre crédito y préstamo es: c) En el préstamo se recibe un dinero; en el crédito, está disponible.
- El coste de oportunidad se refiere a: d) Todas las respuestas son correctas.
- El coste financiero representa: a) El gasto incurrido al usar recursos ajenos.
- Los socios de una empresa pueden realizar ampliaciones de capital: b) En cualquier momento, pero deben quedar inscritas en el Registro Mercantil.
- Se denomina ronda de financiación: c) Al proceso mediante el cual una empresa atrae inversores que se convierten en socios temporales.
- Señala qué frase no puede aplicarse al concepto de start-up: c) Orientadas a mercados internacionales, con una estructura mínima y escaso margen de beneficios compensados por un gran volumen de facturación.
- Las plataformas de crowdfunding de recompensa son páginas web que se dedican a: d) Publicar proyectos que buscan financiación de contribuyentes anónimos.
