Explicar LAS TASAS DE Emisión DEBEN DE SER INFERIORES A LAS CAPACIDADES DE Asimilación DEL ECOSISTEMA.

Share Button

La Economía de los Recursos Naturales, está dedicada al estudio e identificación de la senda óptima de explotación de recursos –renovables y no renovables. Rasgos diferenciales:

  • Administra los recursos renovables y no renovables.
  • Utiliza los conceptos de localización óptima y externalidades
  • Su prioridad es la eficiencia
  • Bienestar óptimo y «eficiencia paretiana»
  • Crecimiento Sostenible
  • Es optimista con relación al crecimiento y a las opciones «ganar – ganar»
  • Optimización determinística y bienestar intertemporal.
  • Maneja una concepción del tiempo cronológico, lineal y reversible.
  • Ciencia mono disciplinaria, parcial y analítica
  • Es abstracta y general
  • Utiliza indicadores monetarios
  • Utiliza la teoría de las externalidades y la valoración económica.
  • Utiliza el análisis costo-beneficio y costo -efectividad
  • Aplica modelos de equilibrio general incluyendo costos externos

Economía Ecológica


A diferencia de la economía ambiental, el objetivo es recuperar el sentido original de la economía como administración de la casa, que incluye la contabilidad monetaria de los intercambios en el mercado, la contabilidad física de los intercambios con el medio ambiente, los intercambios físicos con el ambiente, la economía doméstica, las economías de subsistencia.

  • Utiliza una escala óptima.
  • Su prioridad es la sostenibilidad
  • Necesidades completas y distribución equitativa
  • Desarrollo sostenible, Global y relaciones Norte-Sur
  • Es pesimista con relación al crecimiento y las Preferencias Individuales
  • Co-evolución impredecible
  • Maneja una concepción del tiempo histórico irreversible
  • Ciencia completa, integral y descriptiva
  • Es concreta y específica
  • Utiliza indicadores Físicos y biológicos
  • Utiliza el análisis de sistemas
  • Utiliza la evaluación multidimensional
  • Integra modelos con relaciones causa-efecto

 Julián H. Steward «la ecología cultural es el estudio de los procesos por medio de los cuales una sociedad se adapta a su medio ambiente. Su principal problema consiste en determinar si esas adaptaciones inician transformaciones sociales internas o cambios evolutivos. Analiza estas adaptaciones, pero teniendo en cuenta otros procesos de cambio. Su método requiere examinar la interacción de las sociedades y de las instituciones sociales entre sí y con el medio ambiente»

William T. Sanders «por Ecología cultural entendemos sencillamente la interacción de los procesos culturales con el medio»; mientras para Hole y Heizer «Ecología cultural es un subcampo dentro de la Antropología que intenta comprender el funcionamiento de la cultura en términos ecológicos»

La adaptación ecológica es uno de los aspectos más importantes del análisis ecológico-cultural, es el núcleo central de este análisis. En ese concepto se halla centrado todo lo que hemos señalado antes como “determinismo ambiental”, la determinación de las formas culturales, por parte del ambiente, no es otra cosa que la formulación de respuestas adaptativas a los estímulos recibidos del medio circundante.

Posibilismo,«el medio ambiente impone límites que marcan las oportunidades de la cultura, pero no determina sus aspectos concretos»

Consideramos como dos esferas de relación mutua la sociocultural y la ambiental, la adaptación ecológica será el resultado de esa mutua interacción en la que los factores internos de la cultura tendrán tanta importancia como los factores ambientales.

En estas relaciones entre áreas, hay una de ellas que puede ser considerada como área clave, mientras las otras tienen un cierto carácter de marginalidad. «Área clave es un área de concentrado poder económico y demográfico. El área clave es, en primer lugar un producto de la compleja interacción entre un medio natural de­terminado y las tecnologías en uso. En segundo lugar, es el centro de una red de relaciones económicas con otras áreas dependientes. Esta combinación de áreas clave y dependientes ha sido llamada zona simbiótica.

El desarrollo sostenible supone una gestión de recursos renovables sometida a dos principios: las tasas de recolección deben ser iguales a las tasas de regeneración (producción sostenible) y las tasas de emisión de residuos deben ser iguales a las capacidades naturales de asimilación de los ecosistemas donde se emiten los residuos. Los recursos no renovables se deben gestionar de manera que su tasa de vaciado se limite a la tasa de creación de sustitutos renovables. Otros factores, como la tecnología o la escala de la economía, también tienen que armonizarse con el desarrollo sostenible.

En lo que se refiere a la gestión de recursos renovables, hay dos principios. Primero, las tasas de recolección deben ser iguales a las tasas de regeneración (producción sostenible). Segundo, las tasas de emisión de residuos deben ser iguales a las capacidades naturales de asimilación de los ecosistemas a los que se emiten esos residuos. Las capacidades de regeneración y asimilación deben ser consideradas como capital natural.
El no mantenimiento de estas capacidades debe ser considerado como consumo de capital y, por tanto, como no sostenible.El capital, tanto el natural como el que es obra del hombre, puede ser mantenido a niveles diferentes. Nuestra intención no es mantener intacto el capital a cualquier nivel, sino a nivel óptimo.
Recursos renovables existe un tamaño de stock que permite obtener un rendimiento máximo por período de tiempo. Aun cuando este máximo biológico sólo coincide con el óptimo económico (que maximiza el beneficio) en el caso de costes constantes de recolección o captura, no parece que haya ninguna razón para no atenerse al criterio de maximización del beneficio optando por niveles que mantengan intacto el capital natural. La maximización del beneficio anual sostenible no es lo mismo que la maximización del valor actual descontando costes y beneficios futuros. El criterio del valor actual es problemático desde el punto de vista de la sostenibilidad.
 Queda en pie la cuestión de los recursos no renovables no pueden mantenerse intactos a menos que no se utilicen. Es posible explotar recursos no renovables de un modo cuasi-sostenible limitando su tasa de vaciado a la tasa de creación de sustitutos renovables. El uso cuasi-sostenible de recursos no renovables exige que toda inversión en la explotación de un recurso no renovable lleve aparejada una inversión compensatoria en un sustituto renovable La idea es dividir los ingresos netos procedentes de recursos no renovables en un componente de renta que puede ser consumido regularmente cada año y un componente de capital que debe invertirse en el sustituto renovable. La división se efectúa de tal modo que al término de la vida del recurso no renovable, el renovable esté rindiendo un producto anual sostenible equivalente al componente de renta de los ingresos no renovables

Share Button

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.