Los Fallos de Mercado
El mercado por sí solo (la «mano invisible») suele ser eficiente, es decir, logra el Óptimo de Pareto (una situación donde no se puede mejorar a alguien sin empeorar a otro). Sin embargo, cuando el mercado no logra esta eficiencia por sí mismo, hablamos de un fallo de mercado, lo que justifica la intervención del Estado.
Stiglitz identifica 6 fallos de mercado principales:
- 1. Fallo de la competencia: Ocurre cuando hay monopolios u oligopolios. Las empresas tienen poder de mercado, por lo que producen menos cantidad y cobran precios más altos que en competencia perfecta.
- 2. Bienes Públicos: El mercado privado no produce estos bienes o produce muy pocos, porque no puede cobrar eficientemente por ellos.
- 3. Externalidades: Costos o beneficios de una actividad que afectan a terceros y no se reflejan en el precio.
- 4. Mercados incompletos: Cuando el mercado privado no ofrece un bien o servicio a pesar de que los consumidores están dispuestos a pagar más de lo que cuesta producirlo (ej. ciertos tipos de seguros o créditos estudiantiles).
- 5. Fallos de información (Información asimétrica): Cuando una de las partes en una transacción sabe más que la otra (ej. el vendedor de un auto usado sabe de sus fallas, el comprador no), lo que puede destruir el mercado.
- 6. Paro, inflación y desequilibrio: Son fallos macroeconómicos. Si hay desempleo masivo, el mercado claramente no está asignando bien los recursos (trabajadores ociosos).
Bienes Públicos vs. Bienes Privados
Para saber si un bien es público o privado, no importa quién lo financia o si es gratis, sino su «naturaleza técnica». Un bien público puro tiene dos características fundamentales:
- No rivalidad en el consumo: El hecho de que tú consumas el bien no reduce la cantidad disponible para que otra persona lo consuma. Ejemplo: La defensa nacional o un faro. El costo marginal de que un individuo adicional disfrute de este bien es cero.
- No excluibilidad (Imposibilidad de exclusión): Es técnica o económicamente imposible (o muy costoso) impedir que alguien disfrute del bien, incluso si esa persona se niega a pagar por él. Ejemplo: El aire limpio o las cámaras de seguridad en la calle.
El Problema del Polizón (Free-Rider)
Como consecuencia directa de la no excluibilidad, surge el problema del polizón. Dado que a las personas no se les puede impedir el uso del bien una vez que está creado, los individuos racionales tienen incentivos para no pagar voluntariamente, esperando beneficiarse gratis del pago que hagan los demás. Por esto, el mercado privado no provee bienes públicos (nadie quiere producirlos si no pueden obligar a pagar), obligando al Estado a proveerlos y financiarlos obligatoriamente mediante impuestos.
Externalidades
Una externalidad existe cuando «un evento afecta a un tercero que está fuera de la toma de decisiones y no está internalizado en el mercado». Nadie paga ni compensa por ese efecto.
1. Externalidad Negativa (Ej. Contaminación de una fábrica)
La empresa genera un daño a terceros y no asume los costos de ese daño. Por ende, el Costo Marginal Social es mayor al Costo Marginal Privado (CMgS > CMgP). Fallo: Como producir le sale «barato» a la empresa (porque no paga la contaminación), el mercado produce más cantidad de la que sería socialmente óptima.
2. Externalidad Positiva (Ej. Vacunas, Investigación o Placas Solares)
La acción de una persona genera un beneficio gratuito a la sociedad. El Beneficio Marginal Social es mayor al Beneficio Marginal Privado (BMgS > BMgP). Fallo: Como el individuo solo considera su beneficio propio (que es menor al beneficio total de la sociedad), el mercado produce menos cantidad de la que sería socialmente óptima.
Soluciones a las Externalidades
Solución Privada (El Teorema de Coase)
Plantea que el mercado puede resolver la externalidad por sí solo mediante la negociación privada. Esto solo funciona si:
- Los derechos de propiedad están perfectamente definidos.
- Los costos de transacción son casi nulos (ej. hay pocos involucrados, como la minera y una sola viña).
Si hay muchas personas afectadas (ej. 50.000 vecinos), el costo de ponerse de acuerdo es altísimo, el teorema de Coase falla y el Estado debe intervenir.
Soluciones del Sector Público
- Impuestos Pigouvianos (Verdes): Cobrar a la empresa un impuesto exactamente igual al daño marginal causado. Esto hace que la empresa «internalice» el costo y produzca menos.
- Subsidios: Pagar a quienes generan externalidades positivas para incentivarlos a producir más.
- Regulación Directa: Prohibiciones o cuotas máximas de contaminación.
Ejercicios y Aplicaciones
- Ex.P.C.: El laboratorio asume todos los costos de la investigación pero la creación de ese conocimiento beneficia gratuitamente a otro científico, por lo tanto, el CMgS es menor al CMgP.
- Ex.N.C.: Al utilizar la autopista en hora punta, cada conductor genera congestión y afecta negativamente a los otros conductores; al beneficio privado de usar el auto hay que restarle el daño causado a los demás, por lo tanto, el BMgS es menor al BMgP.
- Ex.P.C.: El consumo eléctrico de energía limpia por parte de la familia genera un beneficio adicional para la sociedad al reducir las emisiones contaminantes; por lo tanto, la sociedad valora ese consumo más de lo que lo valora el individuo, el BMgS es mayor al BMgP.
- Al verter desechos al río, la empresa está generando una Ex.N.P. causándole daño a terceros. El CMgS será mayor que el CMgP. Como la empresa no asume los costos de la contaminación, producirá una cantidad QP mayor a la cantidad socialmente óptima QS.
- El teorema establece que el mercado puede resolver una externalidad por sí solo mediante negociación privada, siempre que se cumplan ciertos supuestos: costos de transacción cercanos a cero, derechos de propiedad bien definidos y pocos agentes involucrados.
- A: Hay muy pocos agentes (solo dos empresas) y los derechos de propiedad de la viña sobre sus tierras están bien definidos, lo que hace que los costos de negociar sean muy bajos. Por lo tanto, un acuerdo privado es muy probable.
- B: Hay 50.000 agentes, lo que dispara los costos de transacción a un nivel altísimo (es casi imposible reunir a todos a negociar). Además, los derechos de propiedad sobre el «aire» no están definidos. Al fallar estos supuestos, el Estado debe intervenir obligatoriamente con impuestos o regulaciones.
- El problema del polizón surge porque los bienes públicos tienen «no excluibilidad». Esto significa que, como no se le puede prohibir el consumo a nadie si no paga, las personas tienen incentivos racionales para no aportar voluntariamente, esperando beneficiarse gratis del pago que hagan otros.
- La exclusión no asegura un mercado perfecto porque generar sistemas de exclusión involucra costos de transacción. Si el costo de implementar la exclusión es más alto que los beneficios obtenidos, es preferible mantener la provisión social gratuita.
- Un bien se clasifica como bien público por su «naturaleza técnica» (no rivalidad y no excluibilidad), no por quién lo financia. La educación o la salud pueden presentar rivalidad (ej. una sala de clases llena) y es posible excluir personas; que el Estado los financie mediante impuestos no cambia su clasificación técnica.
