Evolución de la Dirección Estratégica
Dirección por control. Los resultados de la empresa dependen de una correcta asignación de recursos, por lo que el control presupuestario es una técnica básica en este tipo de dirección.
Dirección por extrapolación. Planificación clásica. El entorno es estable, por lo que es posible predecir el futuro a partir de la «extrapolación» de las situaciones pasadas.
Dirección por anticipación. Surge a medida que el entorno se hace más inestable. Adquiere desde este momento todo su significado y validez el concepto de estrategia y la dirección estratégica de la empresa.
Dirección a través de respuestas flexibles y rápidas. La presencia de entornos cada vez más turbulentos con frecuencia no permite a la dirección empresarial ni siquiera una actitud de anticipación. Por ello, se hace necesaria una actitud que permita detectar rápidamente los cambios del entorno y dar respuestas rápidas y flexibles a los retos planteados en cada momento.
Enfoques de la dirección estratégica
Ante la proliferación de escuelas, Mintzberg las agrupó en tres categorías:
- Enfoque integrador: pretende conjugar los aspectos económicos con los organizativos, y la formulación con la puesta en práctica.
- Enfoque racional: pretende desarrollar teorías normativas para determinar estrategias adecuadas. Se inspira en el modelo del decisor racional.
- Enfoque en procesos: centrado en los procesos estratégicos. La aproximación organizativa entiende cómo se toman las decisiones no estructuradas, no programadas y estratégicas dentro de las organizaciones. Es eminentemente descriptiva y se ocupa de mostrar cómo y por qué surgen y se desarrollan las estrategias en la empresa.
Enfoque organizativo e integrador
Enfoque organizativo: se basa en la teoría de la organización y tiene un carácter descriptivo. Estudia cómo se toman realmente las decisiones estratégicas, teniendo en cuenta las limitaciones de información, el comportamiento de las personas y los procesos internos de la empresa.
El enfoque integrador combina ambas perspectivas, relacionando los aspectos económicos con los organizativos y la formulación de la estrategia con su puesta en práctica. De esta manera, considera que una estrategia no solo debe estar bien diseñada, sino que también debe poder aplicarse de forma adecuada dentro de la organización.
Desde esta perspectiva, la estrategia empresarial se define a través de siete dimensiones fundamentales:
- Establecimiento de objetivos a largo plazo: permite definir los propósitos de la empresa, sus programas de actuación y las prioridades en la asignación de recursos.
- Definición del ámbito competitivo: determina los mercados, sectores y actividades en los que la empresa decide competir.
- Búsqueda de una ventaja competitiva sostenible: pretende aprovechar las oportunidades del entorno y hacer frente a las amenazas, utilizando las fortalezas de la empresa y corrigiendo sus debilidades.
- Integración de los niveles de dirección: coordina las decisiones de los niveles corporativo, de negocio y funcional para que todas las áreas trabajen hacia los mismos objetivos.
- Coherencia de las decisiones: establece un conjunto de decisiones relacionadas entre sí que permiten mantener una dirección común en toda la organización.
- Contribución a los grupos participantes: tiene en cuenta los resultados económicos y no económicos que la empresa pretende ofrecer a los distintos grupos vinculados con ella, como trabajadores y clientes.
Concepto de management
El management es el proceso de dirigir y gestionar una empresa u organización con el objetivo de alcanzar sus metas mediante el uso adecuado de los recursos disponibles. Su finalidad es conseguir que la empresa funcione de manera eficiente y pueda adaptarse a las condiciones del entorno.
Cuatro funciones fundamentales
- Planificación: consiste en establecer los objetivos de la empresa y determinar las estrategias y acciones necesarias para alcanzarlos.
- Organización: supone distribuir los recursos humanos, materiales y económicos, así como asignar tareas y responsabilidades.
- Dirección: consiste en coordinar, liderar y motivar a los trabajadores para que desarrollen sus actividades y contribuyan a los objetivos de la organización.
- Control: permite comprobar si se están alcanzando los resultados previstos y aplicar medidas correctoras cuando sea necesario.
Principales características del management actual
- Flexibilidad y adaptación: las empresas deben responder rápidamente a los cambios del entorno y aprovechar las nuevas oportunidades.
- Trabajo en equipo y participación: se fomenta la colaboración entre trabajadores, la comunicación y una mayor autonomía en la toma de decisiones.
- Orientación al cliente: se busca conocer y satisfacer las necesidades de los consumidores para mejorar los productos y servicios.
- Calidad y competitividad: las organizaciones intentan mejorar continuamente sus resultados, ofreciendo productos y servicios de calidad.
- Innovación y tecnología: se incorporan nuevas herramientas y métodos de trabajo para mejorar la eficiencia y facilitar la toma de decisiones.
- Mejora continua: se revisan los procesos de la empresa para corregir errores, reducir costes y aumentar la productividad.
Nuevas técnicas de gestión empresarial
Con el desarrollo de la Era de la Información comenzaron a extenderse nuevas técnicas de gestión empresarial, entre las que destacan:
- Lean management: busca eliminar actividades innecesarias y aprovechar mejor los recursos.
- Just in time (JIT): consiste en producir lo necesario, en la cantidad adecuada y en el momento preciso, reduciendo inventarios y costes.
- Reingeniería de procesos: supone rediseñar los procesos empresariales para conseguir mejoras importantes en eficiencia, calidad y resultados.
- Calidad Total (modelo EFQM): promueve la mejora continua y la búsqueda de la excelencia en toda la organización.
Las funciones de la dirección estratégica: toma de decisiones
La toma de decisiones es una de las funciones fundamentales de la Dirección Estratégica. Consiste en analizar diferentes alternativas y seleccionar la más adecuada para alcanzar los objetivos de la empresa, teniendo en cuenta los recursos disponibles, la información y las condiciones del entorno.
Para tomar buenas decisiones es necesario disponer de información fiable, útil y de calidad, ya que permite reducir la incertidumbre, identificar problemas y aprovechar oportunidades.
Fases del proceso de toma de decisiones estratégicas
El proceso de toma de decisiones estratégicas comprende varias fases:
- Análisis del entorno: consiste en estudiar los factores externos que afectan a la empresa, incluyendo el sector, los competidores y las oportunidades y amenazas del mercado.
- Definición de objetivos y autodiagnóstico: se establece el contexto de la decisión, se analizan las fortalezas y debilidades de la empresa y se determinan las metas que se quieren alcanzar.
- Formulación de la estrategia: consiste en evaluar las diferentes alternativas y seleccionar la más adecuada. Para ello puede utilizarse la planificación de escenarios, que permite anticipar distintas situaciones futuras.
- Implementación de la estrategia: supone transformar las decisiones en acciones concretas, distribuyendo los recursos, definiendo las actividades, coordinando las iniciativas y comunicando las prioridades.
- Ejecución y seguimiento: consiste en poner en práctica las decisiones, controlar los resultados obtenidos y aplicar medidas correctoras cuando sea necesario.
Técnicas para mejorar la toma de decisiones (Hill y Jones)
- Abogado del diablo: consiste en analizar críticamente una propuesta para identificar sus posibles errores, riesgos y debilidades.
- Indagación dialéctica: consiste en comparar dos propuestas contrapuestas y debatir sus ventajas e inconvenientes antes de tomar una decisión.
- Visión externa: consiste en analizar experiencias similares del pasado para valorar de forma más objetiva los posibles resultados de una decisión.
Competencias gerenciales
Las competencias gerenciales son el conjunto de conocimientos, habilidades y comportamientos que permiten al directivo desempeñar sus funciones de manera eficaz y contribuir al éxito de la organización.
Clasificación de las competencias gerenciales
- Competencias técnicas: son los conocimientos específicos que posee una persona sobre una determinada actividad profesional. Su desarrollo depende de las competencias racionales, ya que estas permiten comprender, adquirir y aplicar dichos conocimientos.
- Competencias racionales: son las capacidades de análisis lógico y razonamiento que permiten al directivo interpretar información, identificar problemas, evaluar alternativas y tomar decisiones fundamentadas. Son competencias de carácter general, ya que pueden aplicarse a múltiples situaciones.
- Competencias emocionales: consisten en la habilidad para comprender, expresar y controlar adecuadamente las emociones propias y relacionarse con los demás. Son competencias generales, aplicables a distintas situaciones, y están influidas por los valores y creencias de cada persona. Permiten mejorar la comunicación, gestionar conflictos y establecer relaciones interpersonales positivas.
Tipos de inteligencia
Estas competencias dan lugar a dos tipos de inteligencia:
- Inteligencia racional: permite utilizar los conocimientos adquiridos junto con el razonamiento lógico para analizar situaciones, resolver problemas y tomar decisiones adecuadas dentro de la empresa.
- Inteligencia emocional: es la capacidad para gestionar adecuadamente las relaciones con uno mismo y con los demás.
