El Producto Interior Bruto (PIB) y su Importancia Económica
El Producto Interior Bruto (PIB) es una de las variables básicas de la macroeconomía y refleja el valor total de la producción de bienes y servicios obtenida en el territorio de un país en un periodo de tiempo determinado (normalmente un año). Se valora en unidades monetarias, empleando el precio de mercado.
Hablamos de Producto Interior Bruto cuando se tienen en cuenta las amortizaciones y, cuando no, hablaríamos de Producto Interior Neto. El PIB, además, es el indicador determinante de los ciclos económicos.
1.1) Los ciclos económicos
Los ciclos económicos representan la alternancia de periodos de crecimiento económico con periodos de recesión económica. Esto ocurre ya que el nivel de producción, medido normalmente por el PIB, no crece al mismo ritmo que las posibilidades de producción, las cuales están en continua expansión.
Las posibilidades de expansión se definen como las distintas combinaciones de bienes y servicios que podrían producirse en un periodo de tiempo determinado si se utilizasen todos los recursos y la tecnología disponible. Como la población aumenta y la tecnología está en continuo avance, las posibilidades de producción siguen una senda de crecimiento continuo.
En un ciclo económico, no aparece el PIB directamente, sino la tasa de crecimiento del PIB.
1.2) El PIB Real y el PIB Nominal
Hemos definido el PIB como el valor monetario total de bienes y servicios producidos en un país en un periodo de tiempo determinado. Según el criterio elegido a la hora de realizar la valoración monetaria del total de la producción, podemos diferenciar entre:
- PIB nominal: Es el valor total de bienes y servicios producidos por un país a precios corrientes (actuales). El PIB nominal no tendría por qué ser el mismo de un año a otro, ya que el precio de los productos podría variar y podríamos creer erróneamente que la producción se ha duplicado cuando se ha mantenido constante.
- PIB real: Es el valor total de bienes y servicios producidos por un país a precios constantes. De esta forma se facilita la comparación y evolución del PIB a lo largo del tiempo, eliminando las variaciones de los precios y valorando únicamente la producción física.
En el estudio de los ciclos económicos, se utiliza siempre el PIB real.
La Inflación: Causas y Efectos en la Economía
La inflación se define como el aumento generalizado del nivel medio del precio de todos los bienes y servicios por los desajustes entre la oferta y demanda de los mercados, creando importantes alteraciones en la economía.
3.1) Precios relativos y precios medios
Para calcular la tasa de inflación, primero se determina el precio medio de todos los bienes y servicios y después se calcula la variación de esta media. Si esta variación es positiva, hay inflación; si es negativa, hay deflación.
- Precio relativo: Es el precio de un bien en comparación con el de otros bienes. La variación de los precios relativos no tiene por qué estar asociada a procesos de inflación o deflación. Estos sirven para otorgar importantes señales al mercado, función que no desempeña la inflación general.
3.2) Las redistribuciones de la renta
La inflación no perjudica a todo el mundo por igual; aunque empeora el bienestar de algunas personas, mejora el de otras. Esto se debe a que tiene efectos redistributivos, es decir, puede modificar el reparto de la renta y de la riqueza. Para conocer este efecto, debemos distinguir entre:
- Renta nominal: Es la cantidad de ingresos monetarios que se percibe durante un periodo de tiempo determinado, expresada en unidades monetarias corrientes (la cantidad de dinero que recibe una persona).
- Renta real: Es la traducción de la renta monetaria en bienes y servicios reales (unidades monetarias constantes). Mide el poder adquisitivo, es decir, qué podemos comprar con la renta de la que disponemos.
La fórmula para calcularla es:
Renta real = Renta monetaria / Nivel medio de precios
Por tanto, la inflación disminuye el valor real de las rentas monetarias fijas. Esto favorece a los deudores de una renta monetaria fija, porque el valor real de lo que tienen que devolver es menor del que recibieron en su día. Por la misma razón, perjudica a los acreedores de un derecho de crédito determinado en unidades monetarias fijas.
3.3) La medición de la inflación
Para medir la inflación se utilizan diversos índices de precios, siendo el más conocido el IPC (Índice de Precios de Consumo). El IPC mide las variaciones del precio medio de los bienes y servicios de consumo (una cesta representativa de consumo, no de forma individual) entre dos periodos de tiempo determinados.
Si sube la media de todos los precios de estos bienes y servicios, habrá inflación y el IPC será positivo. La variación de los precios se calcula a través de la tasa de inflación, que es la subida porcentual anual del nivel medio de precios.
3.4) El objetivo de la estabilidad de precios
La estabilidad de precios es un objetivo fundamental de la política económica, ya que la inflación origina pérdidas del poder adquisitivo de los consumidores (por ejemplo, pensionistas que mantienen el mismo sueldo pero pueden comprar una menor cantidad de productos).
Se define la estabilidad de precios como la inexistencia de variaciones extremas en el nivel medio de precios. Generalmente, se considera que una tasa de inflación del 3% es equivalente a la estabilidad de precios. Este objetivo de inflación positiva reconoce los conflictos que pueden surgir entre una inflación nula y el pleno empleo, así como las dificultades que plantea la medición de la mejora de la calidad y la aparición de nuevos productos.
