Entendiendo la Inflación y el Desempleo: Impacto en la Economía

1. ¿Qué es la inflación?

“Existe inflación cuando el nivel general de los precios aumenta. Es decir, si los precios de la mayoría de los bienes y servicios que existen en el mercado aumentan, podemos afirmar que estamos en presencia de inflación”.

Según el BCE (Banco Central Europeo), se considera que existe inflación cuando los precios, en su conjunto, crecen por encima del 2% anual.

¿Por qué existe la inflación?

El porqué del crecimiento de los precios hay que buscarlo en varias razones, las cuales no son excluyentes, pudiéndose dar incluso de manera simultánea:

  • Inflación de demanda: el nivel general de precios aumenta porque el público desea adquirir más bienes y servicios de los que pueden ofrecerse. Ante el aumento general de la demanda y la imposibilidad de producir una mayor cantidad, los precios suben.
  • Inflación de costes: la subida generalizada está relacionada con el aumento de los costes de producción, tales como las materias primas, la energía o los salarios. Si esta subida se traslada a los precios de venta, se genera inflación de costes.

¿Cómo combatir la inflación?

La inflación de demanda es relativamente sencilla de combatir. La autoridad monetaria (el BCE) sube los tipos de interés, reduciendo el crecimiento de la cantidad de dinero y fomentando el ahorro. Esto se denomina política monetaria restrictiva, la cual enfría la economía a costa de asumir más desempleo y estancamiento. No ocurre lo mismo con la inflación de costes, provocada por desequilibrios en mercados de materias primas (factores geopolíticos, climáticos o estructurales), donde la política monetaria no suele ser efectiva.

2. Tipos especiales de inflación

Podemos clasificar la inflación en tres categorías principales:

  • Hiperinflación: El caso más extremo. La inflación es tan alta que la moneda pierde su utilidad. Ejemplos históricos incluyen la Alemania de los años veinte o el caso reciente de Venezuela.
  • Inflación galopante: Tasas de crecimiento de precios de dos o tres dígitos. Un ejemplo reciente es la situación en España tras la guerra de Ucrania, alcanzando cerca del 10%.
  • Deflación: El caso opuesto a la inflación; un descenso generalizado en el nivel de precios. Perjudica a las economías al estancar el crecimiento. Un ejemplo fue la crisis por la pandemia de COVID-19 en 2020.

3. Efectos de la inflación en la economía

La inflación y el ahorro

La inflación penaliza el ahorro; podríamos decir que “se come” el ahorro. Con una inflación elevada, el dinero pierde valor, por lo que dejarlo parado en el banco o bajo el colchón implica una pérdida de poder de compra.

La inflación y los impuestos

Existe una tendencia a subir los sueldos para mantener el poder adquisitivo, pero esto genera un efecto fiscal. Si los ingresos aumentan pero los tramos del IRPF no se ajustan, el contribuyente termina pagando un porcentaje mayor de impuestos. La inflación no solo disminuye nuestro dinero, sino que aumenta lo que pagamos a Hacienda.

4. El desempleo y sus tipos

El desempleo se clasifica según su origen y duración:

  • Desempleo friccional: Es el más liviano. Temporal y de corta duración, ocurre durante el proceso de cambio de trabajo.
  • Desempleo estructural: Grave y prolongado. Se origina por desfases entre la oferta y la demanda de trabajo (falta de cualificación o avances tecnológicos). Se combate con políticas de formación.
  • Desempleo coyuntural: De carácter cíclico. Aparece cuando la actividad económica desciende y las empresas reducen su producción.

Nota: El paro coyuntural puede convertirse en estructural si se enquista en la economía, como ocurrió tras la crisis de la construcción en 2008.

5. Medición y consecuencias

¿Cómo se mide la inflación?

Para medirla, utilizamos el Índice de Precios al Consumo (IPC), que sintetiza en una sola cifra la evolución de los precios de los bienes y servicios representativos del consumo de los hogares.

Consecuencias de la inflación

“La inflación nunca es una buena noticia”. Su principal consecuencia es la pérdida de poder de compra: con el mismo billete, hoy podemos adquirir muchos menos bienes que hace veinte años.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *