La creación de valor o utilidad de los bienes
La utilidad total de un bien se puede descomponer en las cuatro fases en las que se va añadiendo el valor al bien:
A) Función Productiva
- Utilidad de forma: Se da al transformar las materias primas en productos con la forma y las cualidades que el consumidor desea.
B) Función Comercial
- Utilidad de lugar: Se consigue al situar el producto en un lugar cercano y cómodo para el consumidor.
- Utilidad de tiempo: Se produce al permitir que el producto esté a disposición del cliente en el momento en que lo necesite.
- Utilidad de propiedad: Se da al facilitar la formalización de la venta y la entrega del producto al cliente, con el consiguiente traspaso de su propiedad.
El proceso de producción
El área de producción se encarga del aprovisionamiento de los factores productivos necesarios y de su posterior transformación en bienes y servicios.
Factores: materias primas, trabajo, capital → Aprovisionamiento → Empresas (transformación) → Salidas (productos)
Tipos de sistemas productivos
Según el destino del producto:
- Por encargo o por pedido: Ej. Una reparación de fontanería o la confección de un traje a medida.
- Para el mercado: La empresa produce para los consumidores en general.
Según el grado de homogeneidad del producto:
- Producción en serie o en masa: Ordenadores, refrescos, bolígrafos, etc.
- Producción por lotes: Cantidades pequeñas de una gran variedad de productos.
- Producción artesanal: Cada producto es diferente y único.
Según la temporalidad del proceso:
- Continua: El proceso se realiza sin interrupciones. Por ejemplo, las refinerías de petróleo y sectores en los que es muy costoso detener el proceso.
- Intermitente: No requiere continuidad y las interrupciones no plantean problemas técnicos ni costes (talleres, comercios, etc.).
Componentes del coste: costes directos e indirectos
- Costes directos: Son los gastos que se pueden relacionar directamente con un producto o servicio. Ejemplo: materiales, mano de obra directa.
- Costes indirectos: Son los gastos que no se pueden asignar directamente a un producto concreto. Ejemplo: luz, alquiler, administración.
- Costes directos industriales: Son los gastos directamente relacionados con la fabricación del producto. Ejemplo: materias primas, mano de obra de los operarios.
- Coste industrial o de fabricación: Es el coste total de producir un bien. Incluye: costes directos industriales + costes indirectos de fabricación (luz de la fábrica, mantenimiento, etc.).
- Coste de explotación: Son los gastos necesarios para que la empresa funcione en su actividad normal. Incluye: coste de fabricación + gastos comerciales, administrativos y de distribución.
- Coste total de la empresa: Es la suma de todos los costes, tanto de la actividad principal como de otros gastos. Incluye: coste de explotación + gastos financieros, impuestos, etc.
Estructura de costes y modelos de negocio
- Reducir costes: El objetivo es recortar gastos y crear una estructura de costes lo más reducida posible, con el máximo uso de sistemas automáticos, productos o servicios de bajo precio y la externalización de actividades.
- Máximo valor: Algunas empresas prefieren centrarse en la creación de valor, como las apuestas de valor premium y los servicios personalizados.
Crecimiento de la productividad e I+D+i
Los determinantes de la productividad
- La inversión en bienes de capital productivo: El uso de robots ha supuesto una clara mejora de la productividad de las empresas.
- La mejora del capital humano: Aumentar el conocimiento en la educación y en la formación y la experiencia favorece un uso más productivo de los equipos.
- El progreso tecnológico: Mejores productos y formas de producción más eficientes.
- La calidad de la gestión: Los recursos, tanto físicos como humanos, deben organizarse y gestionarse eficazmente para obtener de ellos su mejor rendimiento.
Las ventajas de invertir en I+D+i
- Consiguiendo un producto mejor que el de sus rivales (diferenciación).
- Desarrollando métodos de producción que reduzcan sus costes.
Conocimiento tecnológico e I+D+i
El concepto de I+D+i comprende los trabajos creativos que se emprenden en las empresas, las universidades y los centros de investigación públicos para aumentar el conocimiento humano y utilizarlo en nuevas aplicaciones de carácter productivo:
- Investigación básica/aplicada: La finalidad de la básica es obtener conocimiento científico sobre el funcionamiento del mundo, mientras que la aplicada busca descubrir posibles usos prácticos de ese conocimiento.
- Desarrollo tecnológico: Es la aplicación del conocimiento surgido en la investigación aplicada a la actividad productiva y comercial de la empresa.
- Innovación: Se produce cuando el conocimiento tecnológico se emplea en el desarrollo de nuevos bienes y servicios, o en nuevas formas de producción.
