Evolución de la figura del empresario
Las teorías sobre el empresario muestran cómo la imagen de este ha variado a lo largo del tiempo, desde su identificación como el propietario hasta concepciones más modernas, que lo asocian con la función directiva de la empresa (profesional).
El empresario en el pensamiento clásico
Para los clásicos (Adam Smith, David Ricardo y J.S. Mill), se identifica al empresario con la persona que aporta el capital; así, el beneficio era la recompensa por el capital aportado. En el siglo XIX, el neoclásico Marshall considera al empresario como el cuarto factor productivo (factor organizativo), intuyendo así la distinción entre propietario y empresario. Hasta entrado el siglo XX no se asume de forma rigurosa que el empresario cumple funciones distintas a las del capitalista o propietario.
Teoría del empresario-riesgo de Knight
Para Knight, lo que define al empresario es su capacidad de asumir riesgos en un mundo de incertidumbre, ya que anticipa un capital sin saber el resultado de su actividad. Su aportación fundamental es la consideración de la incertidumbre como elemento esencial de la actividad empresarial. Por tanto, el beneficio empresarial se define como la recompensa por asumir dicho riesgo.
Teoría del empresario innovador de Schumpeter
Para Schumpeter, la función principal del empresario es innovar, es decir, aplicar las invenciones tecnológicas a usos comerciales o industriales. Esto otorgará al empresario innovador una situación de monopolio temporal con beneficios extraordinarios, hasta que nuevos empresarios, atraídos por las ganancias, le imiten y el mercado vuelva a la situación de equilibrio. De esta manera, este proceso se convierte en el motor del desarrollo económico.
Teoría del empresario como tecnoestructura de Galbraith
Las grandes empresas actuales son tan complejas que ya no pueden ser dirigidas por una sola persona, sino que requieren una dirección que integre expertos en las distintas áreas. Este grupo de dirigentes, que Galbraith denomina Tecnoestructura, constituye un nuevo centro de poder. Este equipo es el que realiza el papel de empresario, no el propietario, por lo que se pueden producir conflictos de objetivos: los accionistas persiguen el máximo beneficio mientras que los directivos tienen objetivos más amplios, económicos y personales.
Funciones de la empresa
Nota importante: El valor añadido por una empresa a un bien es la diferencia entre el valor de los bienes producidos y el coste de todos los factores utilizados para producirlos. La utilidad de un bien o servicio es la capacidad que tiene para satisfacer las necesidades humanas.
Actividades y funciones principales
- Actividades primarias básicas: Desarrollo del bien o servicio (producción, distribución, comercialización y servicio postventa).
- Actividades de soporte: Administración, recursos humanos, desarrollo tecnológico, contabilidad y control de calidad.
Funciones operativas:
- Producción: Transformar la materia prima en productos elaborados.
- Comercial: Transformar productos terminados en ingresos (ventas, publicidad).
- Logística y distribución: Almacén y transporte.
- Compras: Adquisición de bienes y servicios necesarios.
- Recursos humanos: Motivación, contratación y remuneración.
- Financiera: Obtención de recursos económicos.
- I+D+i: Investigación, desarrollo e innovación para mejorar procesos y productos.
En términos generales, la función de la empresa es generar bienes y servicios en condiciones de eficiencia económica, creando valor, utilidad o riqueza. Para ello, la empresa:
- Anticipa el producto nacional creando rentas individuales.
- Organiza y dirige la producción dentro del marco jurídico.
- Asume los riesgos propios de una actividad emprendedora e innovadora.
Organización y objetivos
Las empresas son organizaciones de factores enfocadas a alcanzar un fin. Una empresa es una organización, pero no toda organización es una empresa (ej. un instituto o una ONG).
- Eficaz: Alcanza los objetivos marcados.
- Eficiente: Consigue los objetivos empleando los mínimos recursos.
Misión, visión y objetivos
- Misión: Razón de ser de la empresa.
- Visión: Camino a largo plazo y rumbo estratégico.
- Objetivo primario: Supervivencia y desarrollo.
- Objetivos secundarios: Metas de los grupos de interés o stakeholders.
Clasificación de las empresas
Las variables para determinar el tamaño de una empresa son: número de trabajadores, volumen de ventas y tamaño del capital propio.
Clasificación según número de trabajadores:
- Autoempleo: 0 empleados (autónomo).
- Microempresa: Menos de 10 trabajadores.
- Pequeña empresa: De 10 a menos de 50 trabajadores.
- Mediana empresa: De 50 a menos de 250 trabajadores.
- Gran empresa: Más de 250 trabajadores.
Según la normativa de la Comisión Europea (PYME):
- PYME: Menos de 250 trabajadores y facturación anual no superior a 50 millones de €.
- Empresa pequeña: Menos de 50 trabajadores y facturación anual no superior a 10 millones de €.
