Tipos de consumidor empresas familia y gobierno

Share Button

TEORÍA EXTRA TEMA 11 DE MICRO


LAS BARRERAS A LA ENTRADA

Para que persista un monopolio ha de haber algunos factores que impiden la aparición de la competencia.
Estos factores se denominan barreras a la entrada. Cuando hay pocas barreras a la entrada el estado no tiene que preocuparse mucho por los monopolios, estos pueden ser temporales. Los beneficios del monopolista atraerán a otras empresas, por lo que perderá su posición. Cuando hay muchas barreras existe un motivo de preocupación. Las vamos a clasificar en cinco tipos de barreras:

  1. La política de los gobiernos. Muchos monopolios fueron creados inicialmente por los gobiernos, hasta hace poco muchos servicios eléctricos y telefónicos eran monopolios. El monopolio más importante que conceden hoy los gobiernos son las patentes, que otorgan a los inventores el derecho exclusivo a producir o conceder una licencia a otros para producir sus descubrimientos durante un periodo limitado de tiempo.

La obligación de solicitar una licencia en muchas de las profesiones liberales cuyo fin es proteger a los consumidores de los profesionales incompetentes, pero al mismo tiempo limita el número de profesionales cualificados y por lo tanto la competencia.

  1. La propiedad exclusiva de un factor esencial, por ejemplo la compra de todos los yacimientos de una unidad.
  2. La información. Por un lado esta barrera la constituyen los costes de información para conseguir ventajas tecnológicas sobre las empresas competidoras (ej. Espionaje industrial). Por otro lado los costes de publicidad para conseguir que los clientes estén informados sobre las bondades del producto.
  3. Las economías de escala y los monopolios laterales. Existe un monopolio natural siempre que los costes medios de producción de una empresa disminuyen hasta unos niveles de producción superiores a los que se darían probablemente en el mercado. Cuando los costes medios de producción disminuyen conforme aumenta la escala de producción decimos que hay economías de escala.

El monopolista natural está protegido porque sabe que puede cobrar un precio más bajo que sus rivales si estos entran en el mercado. Entre los determinantes más importantes de la cantidad de producción en la que se minimizan los costes medios se encuentra la magnitud de los costes fijos cuanto mayores sean estos mayor será la escala de producción en la que se minimizan los costes medios.

  1. Estrategias de mercado. Muchas empresas cuya posición monopolística inicial posiblemente tuvo su origen en alguna innovación o patente tecnológica consiguen conservar su posición dominante al menos durante un tiempo aun después de haber expirado las patentes. Realmente a las empresas ya establecidas les gustaría seguir una estrategia que convenciera a las que estuvieran considerando la posibilidad de entrar de que aun cuando actualmente están obteniendo beneficios estos desaparecerían si entra una nueva empresa en el mercado. Existen tres estrategias de mercado:
  • La primera es la fijación depredadora de los precios, que consiste en la reducción  agresiva de los precios por parte de las empresas existentes en el mercado con el fin de expulsar a la empresa nueva que desea entrar volvíéndolos a subir una vez que ha conseguido expulsar a la empresa.
  • El exceso de capacidad. Consiste en construir instalaciones productivas mayores de lo que es necesario para advertir a la empresa que desea entrar que puede aumentar extraordinariamente la producción con un mínimo esfuerzo.
  • La fijación de un precio límite. A través de esta práctica las empresas monopolísticas limitan los precios que cobran, es decir, dan un precio inferior al precio monopolístico ordinario y producen una cantidad superior a la que iguala el ingreso marginal y el coste marginal porque temen fomentar la entrada de nuevas empresas si cobran los precios mas altos.

LOS PROBLEMAS QUE CAUSAN LOS MONOPOLIOS

Los economistas han identificado cuatro grandes problemas.

  1. El primer problema es la perdida irrecuperable de eficiencia para la sociedad. Si comparamos la decisión de producción del monopolista con la decisión de producir colectiva de las empresas de un mercado competitivo se pueden estimar el valor de la pérdida que experimenta la sociedad cuando hay un monopolio. Ante un monopolio el excedente del consumidor se reduce frente a la competencia perfecta. El excedente del consumidor en competencia perfecta era CGH (triangulo del problema) y ahora queda reducido al triángulo ADH. Una parte de esta pérdida (el rectángulo ABCD) no es más que una transferencia de renta de los consumidores al monopolista, el resto (triángulo ABG) se conoce con el nombre de pérdida irrecuperable de eficiencia provocada por el monopolio.
  2. La pasividad de los directivos. La disciplina impuesta por la competencia anima a las empresas a minimizar su coste de producción, sin embargo las empresas que ya están ganando mucho dinero sin que exista competencia, es decir los monopolios, carecen de incentivos para mantener los costes lo más bajo posible. Esto es lo que se conoce como pasividad de los directivos.
  3. La ausencia de fomento del progreso tecnológico. La competencia suele inducir a las empresas a desarrollar nuevos productos y métodos de producción menos caros. Mientras el monopolio deja que entren beneficios sin fomentar agresivamente el progreso tecnológico.
  4. La obtención de rentas monopolísticas. A veces los monopolistas ganan los beneficios adicionales de que disfrutan de una manera económicamente improductiva, dedicando recursos a conseguir mantener una posición monopolista o a impedir que entren otras empresas, por ejemplo las empresas dan dinero a los grupos de presión y a los políticos para que mantengan las reglamentaciones que restringen la competencia con el fin de seguir obteniendo elevados beneficios. Estas actividades son despilfarradoras desde el punto de vista social.

LA ACTITUD DE LOS PODERES PÚBLICOS ANTE LOS MONOPOLIOS NATURALES


(Gráfica monopolios naturales y el estado)

El monopolio natural como cualquier monopolio iguala el ingreso marginal y el coste marginal para elegir su nivel de producción y fijar el precio que le marca la demanda del mercado. Este resultado está muy lejos del que se daría en un mercado perfectamente competitivo. Si se obligara al monopolio natural a fijar su producción y su precio de un mercado competitivo, se le obligaría a producir por debajo de su coste medio y por lo tanto a experimentar pérdidas. Si el gobierno quisiera que un monopolio natural produjera en el punto en el que el coste marginal fuera igual al precio, tendría que subvencionar a la empresa para contrarrestar estas pérdidas, lo que implicaría recaudar impuestos y esto evidentemente generará otros costes económicos. Por otra parte, probablemente el gobierno tendrá dificultades para averiguar la magnitud de la subvención necesaria ya que los directivos y los trabajadores de la empresa pueden reclamar salarios más elevados y esto haría que aumentara la subvención. Existen tres soluciones que han encontrado los gobiernos para resolver el problema de los monopolios naturales.

  1. La primera es la nacionalización. En muchos países el estado asume la propiedad de una industria es decir la nacionaliza, pero esto tiene sus costes. La nacionalización tiene sus costes. En primer lugar, el estado no suele ser especialmente eficiente como productor. En segundo lugar, los directivos de las industrias nacionalizadas carecen de los incentivos adecuados para esforzarse al máximo para reducir los costes. Tercero, la nacionalización de los monopolios naturales les somete a presiones políticas.
  2. Regulación. En lugar de nacionalizar el Estado decide dejar el monopolio en manos del sector privado para regularlo. En principio las autoridades tratan de que el precio sea lo más bajo posible y que al mismo tiempo permita al monopolista obtener un rendimiento adecuado por su inversión. En otras palabras, tratan de fijar un precio igual a los costes medios mínimos. Se ha criticado el sistema de regulación por dos razones:
  • Este sistema suele adoptar una forma ineficiente porque los incentivos de las empresas para innovar disminuyen extraordinariamente si cada vez que consiguen reducir los costes las autoridades les obligan inmediatamente a bajar los precios, beneficiando exclusivamente a los consumidores.
  • Se dice que los reguladores (los políticos) a veces pierden de vista el interés público. Los reguladores a veces son atraídos por los regulados. En primer lugar por medio de la regulación y los sobornos. En segundo lugar porque los reguladores acaben fiándose de la experiencia y de las opiniones de los directivos de la empresa regulada. En tercer lugar por lo que es peor aún, los organismos reguladores tienden a contratar personal de la industria regulada y por la misma razón los reguladores benévolos que demuestran comprender la industria pueden ser recompensados con un buen puesto en la misma una vez abandonado su cargo.
  • La competencia. Por último los poderes públicos resuelven los problemas que plantean los monopolios fomentando la competencia, reconociendo que aunque en esta situación no pueda haber competencia perfecta, la competencia limitada puede recortar alguno de sus beneficios.

MONOPOLIO DISCRIMINADOR DE PRECIOS DE TERCER GRADO


Para definir este tipo de discriminación, vamos a suponer que existen grupos de consumidores distintos con demandas separables, en concreto, pensaremos en dos grupos distintos que no pueden revender el producto entre ellos. El productor cobrara un precio distinto a cada demanda, de modo que tendremos dos precios distintos, la condición de máximo beneficio será la misma que la del monopolio básico pero en lugar de existir una ecuación se tendrán dos ecuaciones, una para cada grupo de consumidores.

Share Button

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *